¡Hasta siempre!

Alejandro «Alecito» Vargas Aragón: Un legado construido con seguridad, pasión y enseñanza

En CESE Consultores, hoy las obras guardan un minuto de silencio. Con el corazón pesado, pero con el orgullo de haber compartido más de 12 años de camino, despedimos a nuestro Coordinador de Capacitación y Obra Civil, el Ing. Alejandro Vargas Aragón.

A sus 52 años, Alejandro —o «Alecito», como cariñosamente se presentaba al iniciar sus cursos— deja un vacío imposible de llenar, no solo por su capacidad técnica como Ingeniero Industrial y Paramédico, sino por la luz y el carisma que aportaba a cada proyecto.

El guardián de la seguridad en las grandes obras

Hablar de la seguridad en obra en CESE Consultores era hablar de Alejandro. Fue la pieza fundamental y el garante de que cada proyecto se ejecutara bajo los más altos estándares. Su firma y su supervisión estuvieron presentes en obras de gran calado nacional como Mítikah y el Tren Maya, donde su prioridad siempre fue el bienestar de cada trabajador.

Como especialista en trabajos de alto riesgo, era el «mero mero». Ya fuera en las alturas, en excavaciones profundas, soldadura o sistemas eléctricos complejos, Alecito era quien aseguraba que todos regresaran a casa a salvo.

El Casco Blanco: Su pertenencia más preciada

Si algo distinguía a Alejandro en el campo, era su casco blanco de seguridad. No era un casco cualquiera; era un equipo profesional, robusto y perfectamente equipado, casi una extensión de su propia personalidad. Ese casco, su pertenencia más preciada, era el símbolo del rigor con el que cuidaba cada detalle. Ver ese casco blanco acercarse a una zona de riesgo era señal de que las cosas se harían bien, con orden y bajo la mirada protectora de un experto.

Mentor por vocación, no solo por cargo

Alejandro no era un coordinador de escritorio. Él era de los que se ponía el chaleco y bajaba al terreno. Su verdadera pasión era la mentoría; tenía la paciencia necesaria para formar a las nuevas generaciones, llegando incluso a forjar a muchos de nuestros actuales instructores de cursos.

Su estilo era único. Combinaba la rigurosidad de un experto en seguridad con un sentido del humor que relajaba las jornadas más pesadas. Recordaremos siempre sus expresiones icónicas como «fashion» o «mañis», frases que se volvieron parte del ecosistema de nuestra oficina y que hoy nos arrancan una sonrisa en medio de la tristeza.

Un pilar de 12 años

Doce años se dicen fácil, pero en ellos Alejandro ayudó a construir lo que CESE Consultores es hoy. Su dualidad como ingeniero y paramédico le daba una visión humana de la ingeniería: para él, las estructuras eran importantes, pero las vidas detrás de ellas lo eran todo.

Despedida

Alecito, gracias por enseñarnos que la seguridad empieza con una sonrisa y se garantiza con el ejemplo. Tu casco y tus botas siempre tendrán un lugar de honor en nuestra organización.

Descanse en paz.

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