El ruido es considerado como un agente contaminante “invisible”, y en consecuencia se debe regular y controlar.
El Día Internacional de la Conciencia sobre el Problema del Ruido es una actividad desarrollada anualmente a nivel mundial, desde hace más de 20 años, el último miércoles del mes de abril con el propósito de promover a nivel internacional el cuidado del ambiente acústico, la conservación de la audición y la conciencia sobre las molestias y daños que genera el ruido.
Actualmente, el impacto del ruido en la audición, la salud y la calidad de vida está totalmente aceptado y demostrado por un gran número de estudios científicos y médicos. Estudios correlacionan ruido con los cambios fisiológicos en el sueño, presión arterial, y la digestión, y han vinculado el ruido con un impacto negativo en el desarrollo del feto. El ruido es también una importante fuente de molestia, puede no estar a niveles peligrosos para nuestra audición y sin embargo ocasionar un estado de tensión y de enojo.
El ruido está considerado como un agente contaminante del mundo moderno, el agente contaminante “invisible”, y en consecuencia se debe regular y controlar. Aun cuando, hoy día algunos individuos y comunidades pudieran no aceptar que el ruido sea un producto “natural” del desarrollo tecnológico.
El ruido, como otros agentes contaminantes, produce efectos negativos en el ser humano, tanto fisiológicos como psicosomáticos, y constituye un grave problema medioambiental y social. La lucha contra el ruido es una acción individual y colectiva, el ruido no lo hacen solo los demás, sino que lo hacemos todos.
La lucha contra el ruido precisa, por tanto, de la concientización y colaboración ciudadanas, así como de una implicación decidida y eficaz de las administraciones competentes, con una legislación y normativas adecuadas.
¿Sabes cuál es el límite de ruido que toleramos?
El ruido se mide en decibelios (dB) y se calcula a través de aparatos llamados sonómetros.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el límite superior deseable es de 50 dB. Está demostrado que el deterioro auditivo comienza de 75 a 125 dB, si se sobrepasan los 125 dB se llega a un nivel doloroso y se llega al umbral del dolor a los 140 dB.
Si la exposición a ruidos fuertes, por encima de 80 dB, como el que pueda producir una perforadora eléctrica, es prolongada, se puede ocasionar una pérdida permanente en la audición. Si la exposición a ruidos fuertes se produce durante un tiempo corto, se puede originar una pérdida temporal del oído. Un ruido muy fuerte, superior a los 110 dB como el que produce el despegue de un avión, aunque sea durante un tiempo corto, puede producir una pérdida permanente en la audición.

¿Por qué nos importa tanto el ruido no deseado?
El ruido es un sonido inarticulado, sin armonía ni ritmo que tiende a ser desagradable y molesta al oído. Es, en pocas líneas, un sonido no deseado.
A corto plazo, el ruido causa estrés y, como la mayoría de nosotros entendemos, el estrés es terrible para su salud. A largo plazo, el ruido causa pérdida auditiva, y la pérdida auditiva también es perjudicial para su salud.
Pero más allá de la molestia que nos pueda causar, el ruido es un problema que afecta nuestra salud y al medio ambiente. Esta contaminación acústica, que proviene del tráfico de vehículos motorizados y del sonido de aviones y trenes, perjudica considerablemente la audición pero también genera trastornos del sueño, enfermedades cardiovasculares como la cardiopatía isquémica y problemas cognitivos. Otros estudios han revelado que el ruido podría estar asociado con la obesidad y la diabetes.
Esta problemática, lejos de solucionarse, ha ido en aumento, y es por ello que muchas instituciones, organizaciones y particulares se unen cada año para expresar su preocupación y busquen generar conciencia sobre el problema del ruido.
Las personas y las comunidades ya no aceptan que el ruido sea un subproducto natural de una sociedad industrial. Los grupos de activistas de base abordan el tema del ruido en sus propias comunidades. Los neoyorquinos dieron el ruido como la principal queja de calidad a la línea directa de calidad de vida de la ciudad.
Los adultos pueden ser los que tienen mayores preocupaciones y problemas para lidiar con el ruido, pero los niños pueden sufrir lo mismo y es posible que sus padres no tengan ninguna indicación.

Impacto del ruido sobre la salud y la calidad de vida
Hasta el 50% de la población está regularmente expuesta a niveles de ruido perjudiciales para la salud y la OMS, ya en marzo de 2011, identificaba el ruido ambiental como el segundo riesgo más importante para la salud medioambiental en Europa Occidental.
Actualmente, el impacto del ruido en la audición, la salud y la calidad de vida está totalmente aceptado y demostrado por un gran número de estudios científicos y médicos. El ruido está considerado como un agente contaminante del mundo moderno, el agente contaminante “invisible”, y hoy día los individuos y las comunidades no aceptan que el ruido sea un producto “natural” del desarrollo tecnológico, y en consecuencia se debe regular y controlar.
El ruido, como otros agentes contaminantes, produce efectos negativos en el ser humano, tanto fisiológicos como psicosomáticos, y constituye un grave problema medioambiental y social. La lucha contra el ruido precisa, por tanto, de la concientización y colaboración ciudadanas, así como de una implicación decidida y eficaz de las administraciones competentes, con una legislación y normativas adecuadas.
Cómo se celebra el Día Mundial contra el Ruido

Numerosos organismos e instituciones a nivel mundial se suman a este día para llevar mensajes informativos sobre el cuidado del ambiente acústico y la necesidad de crear conciencia para generar cambios en el comportamiento de todos con respecto al ruido.
Queremos que ese día todo nuestro entorno cibermediático se exprese en Twitter, Facebook, Linkedin, etc… sobre lo que opina y siente sobre el ruido en todo el mundo. Nuestro objetivo es que la etiqueta #diasinruido sea una de las más mencionadas en las redes sociales ese día (trending topic), con la repercusión mediática que esto siempre tiene.
Puedes experimentar un poco, por ejemplo, en un horario adecuado enciende durante 30 segundos todos los aparatos eléctricos que tengamos en casa y que hagan ruido: televisor, licuadora, radio, etc. Finalizado el tiempo, haz 30 segundos de silencio y observa cuanto nos afecta el ruido.
Comentemos en familia y publiquemos nuestro resultado por las redes sociales.
No olvides colocar en cada uno de tus mensajes la etiqueta
#DíaInternacionaldeConcienciaciónSobreElRuido.