Conmemoramos el 3 de diciembre como el Día Internacional del No Uso de Plaguicidas para hacer un llamado a la reflexión y toma de conciencia de la población mundial sobre el grave problema social y ambiental generado por el uso de plaguicidas a nivel global.
En América Latina, el uso de plaguicidas ha causado la intoxicación de millones de personas y ha cobrado miles de víctimas, muchos de ellos niños. Sin embargo, nadie ha asumido la responsabilidad por estos crímenes que permanecen impunes.
se estima que alrededor de 300.000 casos al año ocurren constituyendo la intoxicación por plaguicidas un grave problema de salud pública.
Tales peligros han llevado a:
- Retirar del mercado mundial cientos de agrotóxicos al confirmarse su peligrosidad para el medio ambiente y los seres humanos.
- Informar sobre la fabricación de agroquímicos en países desarrollados para venderlos a naciones en desarrollo, por ejemplo: organofosforados, como el clorpirifós, y el endosulfán, prohibidos en Europa y Estados Unidos.
- Prevenir sobre la aplicación de glifosato porque genera resistencia de insectos y plantas, por lo cual se recurre a duplicar o triplicar las dosis, o se provoca el empleo de herbicidas o plaguicidas más tóxicos.