19 de mayo de cada año se conmemora el día de la hepatitis tipo C, con la finalidad de concientizar a la sociedad sobre esta enfermedad que afecta 325 millones de personas por todo el mundo, siendo el virus de hepatitis más común en transmitir y contagiar, y al no tratarse como se debe puede derivar en consecuencias de graves para la salud del enfermo, como son cáncer de hígado o cirrosis.
El Día Mundial de la Hepatitis Es una campaña dirigida por Alianza Mundial de la Hepatitis desde el año 2008, con el objetivo de concientizar a la sociedad sobre la enfermedad y sus causas, se considera que 1 de cada 12 personas en el mundo está prese te el virus de hepatitis. El principal objetivo de esta campaña es prevenir la infección y mejorar los resultados de las personas enferma que viven con hepatitis B y C.
La hepatitis se transmite cuando se pone en contacto la sangre sana con sangre infectada por el virus C. la principal razón por la que el virus se encuentra dispersa por todo el mundo y su contagio es muy común debido a que se puede contagiar a través de relaciones sexuales sin protección, por transmisión vía parenteral o por no adoptar medidas asépticas adecuadas a nivel hospitalario en transfusiones o la utilización de hemoderivados para el tratamiento de otras enfermedades, así como también por compartir jeringas, en centros odontológicos, lugares de aplicación de piercings y tatuajes, podólogos, entre otros. No hay vacuna contra la infección por el VHC.
¿Qué es la hepatitis C?

La hepatitis C es una de las variantes del virus de hepatitis, el significado de la palabra “hepatitis” inflamación del hígado, sin apuntar a ninguna causa específica.
“La hepatitis es una inflamación del hígado. La afección puede remitir espontáneamente o evolucionar hacia una fibrosis (cicatrización), una cirrosis o un cáncer de hígado. Los virus de la hepatitis son la causa más frecuente de las hepatitis, que también pueden deberse a otras infecciones, sustancias tóxicas (por ejemplo, el alcohol o determinadas drogas) o enfermedades autoinmunitarias.”
La hepatitis B y C afecta a 325 millones de personas en todo el mundo y es la causante de 1.4 millones de muertes al año, siendo la segunda enfermedad infecciosa más mortífera después de la tuberculosis. Se infectan 9 veces más personas por hepatitis B y C que por el virus de VIH en el mundo. La hepatitis se puede prevenir, tratar y en el caso de la hepatitis C curar. El 80% de las personas con hepatitis carecen de servicios de prevención, detección y tratamiento.
Tratamiento para la hepatitis C
Los antivíricos pueden curar más del 95% de los casos de infección por el virus de la hepatitis C
La meta del tratamiento para la hepatitis C es disminuir la carga viral (la cantidad del virus) en su cuerpo hasta que el virus ya no se encuentre en su cuerpo.
En el pasado, solo dos tipos de drogas estaban disponibles para tratar la hepatitis C; interferón y ribavirina. El interferón y la ribavirina se usaron juntos y tuvieron éxito en el tratamiento de la hepatitis C.
Ahora hay nuevos y mejores medicamentos para el tratamiento de la hepatitis C. Los antivirales de acción directa (AADs) se consideran ahora el mejor tipo de tratamiento para la hepatitis C.
Acciones preventivas de hepatitis B y C

Aplicación de vacuna de hepatitis B: En el grupo de edad menor a 1 año, se aplica dentro de campaña permanente y en las semanas nacionales de salud y para los grupos de edad de 1 a 4 años y de 10 a 19 años se aplicarán de forma masiva durante las Semanas Nacionales de Salud.
Aplicación de inyecciones seguras (desechable, para un solo uso)
Productos sanguíneos que seguros (con pruebas de laboratorio se confirma que los productos están libres de enfermedad)
Relaciones sexuales con protección (uso del condón)
Eliminación de objetos punzo cortantes que estén contaminados.
En usuarios de drogas no intercambiar material de inyección.
Asegurarse de que los tatuajes, perforaciones ornamentales (piercing) y la acupuntura sean realizados con material nuevo.